Inicio La Asociación Noticias Fotos Descargas Enlaces Contacto
Historia
Origen de las Fiestas
Entrada de vacas viejas

 




 

 

 


 
SIGLOS AVALAN AL TORICO

La actualidad de algunas fiestas, como "el torico" de Chiva, impone bucear en crónicas históricas y recordar que el origen de el bou en corda se debe al gremio de carniceros de Valencia, que ataban una soga a los cuernos de dos o tres reses y las corrían por las principales calles de la ciudad con gran algaraza del público.

Consta que en 1662 debieron cambiar la ruta y se toparon con el carruaje de la condesa de Anna y de Elda, cuyos lacayos y gentiles hombres sacaron las espadas para defender a la dama y se armó tal trifulca que el toro quedó suelto e hirió a bastantes personas. Como ahora sucede, ni los tres muertos del año 1690 fueron suficientes para poner fin a la fiesta.

Sería Fernando VI quien en 1748, tajante y con severos castigos, la suprimió
aparentemente, porque aún se mantuvo en algunos barrios sin periodicidad.

Aquel bou en corda que exigía tanto valor persiste en Chiva donde lo llaman, con afecto, el torico.

Me llegó una publicación de Mora Yuste, que investigó sobre la antiquísima fiesta, en la que afirmaba que, según la tradición oral, el torico se vincula a los tiempos del feudalismo, de cuando Chiva fue donada a Berenguer de Entenza, caballero aragonés, por lo que ganaderos de la región hermana traían sus animales a pacer casi todo el año en los frescos llanos de la Marjana y en las laderas de la Alhóndiga, Enebro y la sierra de los Ajos; y se supone que los mayorales agradecían al señor del lugar con la entrega de algunos toros, que al llegar al pueblo eran motivo de tienta y fiesta.

Lo cierto es que los chivanos correrán al torico los días 17, l8 y 19, con la mañana temprana, cuando las dulzainas despiertan con bellísima invitación.

El torico luce la badana, barroca de bordados, repujado y espejuelos, que siempre realiza Leopoldo, el corretger, y como una corona se expone en céntrico escaparate.

Correr el torico cogidos a la cuerda anudada a la cornamenta, burlar sus embistes, soltarlo cuando arremete y volver a ser dueños de la maroma es la constante del jolgorio. A la hora del almuerzo, se hace una pausa para el bocadillo, el vino y el baile de las torrás que con los brazos en alto y sin perder el ritmo obliga a trenzar los pasos; baile próximo a la fuente que es monumento al torico.

Siglos avalan "al torico'' Por M.ª Ángeles Arazo

 

 

© copyright 2007 - www.eltoricodelacuerda.com