A vueltas con el motín de 1882, en el Torico.

En agosto de 2020, sacábamos un artículo sobre el Motín que ocurrió en las Fiestas del Torico de 1882. Comenzábamos este breve texto comentando como en diferentes épocas, desde antiguo, y por diferentes motivos: religiosos, políticos, económicos, sociales, etc. se había intentado prohibir por el poder establecido; como otros rituales atávicos similares, dotados del mismo carácter trasgresor.

Tras alguna alusión a las resoluciones gubernamentales como las que contiene el libro de Jurados que conservamos y que recoge las actas del Concejo local desde los años 1648 a 1662, nos centramos en una de esas prohibiciones, por su trascendencia mediática: la que tuvo lugar ya en agosto de 1882. Destacábamos como, entonces, varios periódicos, como el diario liberal: El imparcial; o el conservador: La época (ambos de Madrid), mostraban, en sus primeras páginas, la siguiente nota: “Porque el alcalde de Chiva (Valencia) no quiso autorizar la corrida de un toro enmaromado, los mozos del pueblo promovieron noches pasadas un alboroto con honores de motín. Al día siguiente, el suceso adquirió tales proporciones que, para calmar los ánimos, fue necesario apelar a la fuerza de la guardia civil acantonada en la comarca. Las bayonetas se encargaron de restablecer el orden”.

Ahora, siguiendo otras pistas, encontramos más notas sobre este suceso de gran eco. Una de ellas es la de 21 de agosto, publicada en el diario madrileño El Correo (Año 3, nº 894), en la sección de la “Edición de la noche”, junto a otras noticias de carácter internacional, como los movimientos estratégicos del ejército inglés en Egipto o los disturbios en Francia (Monceau-les-mines) por la Sociedad secreta obrera La Banda negra, por ejemplo; u otras nacionales como la que informa sobre la dificultad de ejecutar los embargos en la ciudad de Barcelona, entre otras.

El texto de El Correo dice así: “En Chiva, según dicen los periódicos de Valencia, ocurrió noches pasadas un pequeño motín por no haber accedido el alcalde a que se corriera un toro. En vista de la algarabía promovida, se reconcentró en dicho punto algunas fuerzas de la Guardia Civil, logrando restablecer el orden. El alcalde se dirigió a la capital”.

De forma similar lo narra, el 24 de agosto del mismo año, El Movimiento, “Diario democrático y de intereses materiales del Alto-Aragón”, órgano del Partido democrático-progresista de Huesca. Lo hace en la sección Alcance, que se abre con un artículo sobre la captura y la posterior fuga del cabecilla cubano Maceo. El párrafo dedicado a Chiva dice así: “Porque el alcalde de Chiva negó a unos mozos permiso para correr un toro, ha ocurrido un motín en aquella población, que ha durado dos días, y que sabe Dios cómo hubiese acabado sin la concentración de fuerzas de la guardia civil. El alcalde desapareció como por encanto, creyéndose que huyó a Valencia”.

Precisamente, en la “lamentable” actitud del alcalde incide otro periódico de Palma de Mallorca, El Comercio (año III, nº 630), cuatro días más tarde, en un artículo que encabeza la frase: “No están los tiempos para comparaciones”. El sarcástico texto dice así: “Son raros, rarísimos, los buenos alcaldes en estos tiempos, pero alguno que otro, deparado por la casualidad, tiene que tomar el portante más que corriendo para no ser víctima de las cariñosas demostraciones de sus administradores”. Y continúa: “En Chiva, por feliz acaso, había un buen alcalde, y de que era bueno da testimonio su negativa a que se corrieran toros sueltos por las calles de la población; pero los mozos armaron un motín que ha durado nada menos que quince días. La guardia civil terminó el conflicto, pero el alcalde desapareció y no sabemos si ha parado de correr a estas horas. Sea Vd. buen alcalde para esto”.

Con el mismo tono burlesco, emplea la Revista Semanal El toreo de Sevilla (“de intereses locales, literatura, espectáculos y anuncios”), el domingo 10 del mes siguiente: “Vaya dos noticias de nuestro apreciable colega La Voz Montañesa, periódico acreditadísimo que ve la luz pública en Santander: “Los mozos de Chiva pidieron al alcalde permiso para correr un toro. El alcalde no quiso acceder. Y entonces se alborotó el pueblo y la autoridad tuvo que escaparse, porque si no la dividen. Al fin los mozos se salieron con la suya”. Y remata la nota con un sarcástico verso:

 

“Ni celebro ni deploro

que así una cuenta se salde;

pero no tuvieron toro

¡y corrieron al alcalde!”

 

Y es que, sin irse al siglo XIX, en tiempos más modernos, hemos visto peligrar el puesto e incluso el físico del alcalde, por “jugar” con lo más “sagrado”…

 

JCM

Centro de Interpretación del Torico (CIT)

 

This function has been disabled for El Torico de la Cuerda | Asociación peña taurina.